La producción de tubos de alta resistencia, uniformes y soldables requiere conocimientos especializados y un estricto control de procesos.
1. Experiencia especializada en producción de alta resistencia: Operamos configuraciones de laminación y ciclos térmicos específicos optimizados para grados superiores a S355, lo que garantiza que se logre de manera consistente la microestructura deseada (bainita de grano fino o ferrita acicular).
2. Conjunto completo de pruebas Charpy con entalla en V: Proporcionamos valores de energía de impacto certificados (por ejemplo, 40 J a -20 °C o -40 °C) como estándar para los grados "L" (baja temperatura) y "NL" (temperatura muy baja), un dato crítico para el servicio dinámico o a baja temperatura.
3. Control preciso del equivalente de carbono: Nuestros metalúrgicos diseñan meticulosamente la química para mantener el CEV dentro de límites estrictos y fáciles de manejar para el fabricante, lo que garantiza la integridad de la soldadura sin costes de procedimiento excesivos.
4. Disponibilidad de grados templados y revenidos (Q&T): Para obtener la mejor combinación de resistencia y tenacidad, podemos suministrar tubos fabricados con placas Q&T, adecuados para las aplicaciones más críticas en minería, defensa y elevación de cargas pesadas.















